Una de las formas más eficaces de ayudar a alguien que está pensando en el suicidio es también una de las más sencillas: preguntarle directamente, escucharlo con atención y recordarle que no está solo.
En WellPower, la prevención del suicidio comienza mucho antes de que se llegue a un punto crítico y continúa mucho después. Como preparación para el Mes de la Prevención del Suicidio en septiembre, nos reunimos con Megan Bettenberg, MA, LPC, directora del programa Suicidio Cero (Zero Suicide) de WellPower, y con Marchell Taylor un especialista en apoyo entre pares, para descubrir por qué preguntar sobre el suicidio no genera peligro, sino alivio, conexión y esperanza.
1. Primero, ¿Quién es por qué este trabajo es importante para usted?
BETTENBERG: Manejo el programa Suicidio Cero de WellPower, el cual se enfoca en identificar el riesgo de suicidio de manera temprana y responder con cuidado, consistencia y seguimiento. La parte más importante es intervenir al principio, cuando los signos de alerta aparecen y cuando los datos, cuidado clínico y manejo del caso pueden ayudarnos a entender quiénes pueden necesitar más apoyo.
TAYLOR: Mi pasión viene de una experiencia personal. Mi camino aquí no ha sido siempre una línea derecha. Incluye trauma infantil, 24 años en prisión, una lesión cerebral y mi propio tratamiento de salud mental. El momento decisivo fue una persona que no se dio por vencida conmigo. Y por eso que ahora trabajo en esto. Se cómo es estar del otro lado y se lo que cuesta volver a encontrar tu propósito.
Quiero empezar con algunas estadísticas para poder dar una perspectiva. Al rededor del mundo una persona muere por suicidio cada 40-45 segundos. En los Estados Unidos, cada 12 minutos (quizás mientras Ud. Está leyendo este artículo). En Colorado, cada 7 horas. Esto es urgente.
2. ¿Qué hace único a enfoque de WellPower sobre el suicidio?
BETTENBERG: En el marco de Suicidio Cero, los contactos de apoyo brindan apoyo después de un momento de riesgo alto, como una hospitalización o incorporación a un programa de prevención del suicidio. Me di cuenta de que las personas necesitaban algo más que llamadas telefónicas, por lo que comenzamos a utilizar datos para identificar de manera proactiva a quienes pudieran necesitar apoyo y ampliamos nuestras actividades de acercamiento a hogares residenciales, al Centro de Soluciones de Salud Conductual (BHSC-Behavioral Health Solutions Center) y a otros entornos en los que las personas tal vez no soliciten ayuda directamente.
TAYLOR: El sistema de contactos de apoyo creció en algo más grande: cartas, llamadas telefónicas, grupos y conexión directa. Megan vio que algunas personas en el Centro de Soluciones (BHSC) necesitaban más apoyo, entonces me pidió que empezará el grupo “No estás solo” (“You’re Not Alone”). Este les da a las personas un lugar para escuchar a alguien que ha vivido esto y muestra que no tienen que llevar toda la carga por sí mismos.
BETTENBERG: El apoyo entre pares cambia como se percibe la ayuda. Estos no son grupos sumamente clínicos; son espacios en los que las personas pueden hablar de manera honesta, compartir ideas y sentir que son parte de algo. Hasta ahora este tipo de enfoque ha llegado a 2,500 personas. Ese nivel de conexión guiada entre pares es poderoso.
3. ¿Qué quiere que las personas sepan sobre el suicidio?
TAYLOR: El estigma evita que muchas conversaciones se lleven a cabo. A las personas les preocupa que, si le preguntan a alguien sobre suicidio, pondrán esta idea en sus cabezas. Pero para muchos de nosotros que hemos tenido pensamientos suicidas, estamos esperando que alguien haga la pregunta. Estamos esperando que alguien note algo.
BETTENBERG: La mayor parte de personas que piensan en suicidio no quieren morir; quieren que su dolor psicológico termine. Y en ese momento el suicidio, parece la única solución. La intervención con compasión puede abrir las puertas a la esperanza: una conversación, una caminata, un compañero sentado junto a alguien o reconectar a una persona con algo que antes amaban.
TAYLOR: Quiero que el hablar de dolor emocional se vuelva tan normal como el hablar de una pierna fracturada. Si uno se fractura la pierna, las personas saben que tienen que decirle que vaya al hospital. Pero cuando una persona está rota emocionalmente, las personas normalmente no saben que decir. Tenemos que empezar esa conversación para que las personas sepan que existe ayuda y que es una cosa que es complemente normal y saludable. Quiero que buscar apoyo para la salud mental sea tan normal como el tener que necesitar un yeso si su pierna está rota.
4. ¿Cuál es una idea errónea que es común al hablar del suicidio?
BETTENBERG: La idea errónea más grande es que hablar de suicidio pone la idea en la cabeza de alguien. Preguntar abre la puerta. Le da a alguien la oportunidad de hablar de lo que están experimentando sin vergüenza. A veces el tipo de intervención más poderosa es una pregunta sencilla, amigable y directa.
TAYLOR: La culpa y la vergüenza mantienen a las personas en silencio. Si uno está teniendo pensamientos suicidas, uno piensa “no me debería estar sintiendo así”, así que uno se guarda eso para sí mismo y espera que alguien se dé cuenta de lo que está pasando. A muchos de nosotros se nos ha dicho “Eres un adulto, puedes hacerlo por ti mismo” o “Eres un hombre, puedes hacerlo por ti mismo” y desde muy temprana edad interiorizamos la idea de que podemos y debemos hacerlo por nuestra cuenta. Si alguien me lo hubiera preguntado directamente antes de mi propia crisis, me hubiera expresado. Eso habría significado mucho para mí.
5. ¿Cuáles son algunas señales de alerta que podemos notar cuándo alguien necesita apoyo?
BETTENBERG: Las señales de alerta normalmente se presentan en tres categorías: como habla la persona, sus comportamientos y ánimo. La falta de esperanza es una de las más importantes, escuchar a alguien decir, de manera directa o indirecta, que no ven forma de seguir avanzando, que no hay esperanzas o razón para continuar. Otra señal puede ser el aislarse, cambios en la rutina, interrupción de la medicación, aumento del consumo de sustancias o una aparente calma repentina tras un período de profunda angustia.
El punto de referencia es muy importante, ya que cada persona es diferente. Lo que para alguien podría ser un gran cambio, tal vez no sea tan drástico para otra persona. Además, todos tenemos días malos y todos atravesamos momentos difíciles en la vida que no tienen por qué indicar necesariamente una tendencia suicida. Lo importante no es hacer suposiciones ni generalizar basándose en lo que podría ser cierto para otras personas; se trata de acercarse a la persona con curiosidad y compasión: “¿Qué pasó hoy?”, “¿Qué le está pasando?”. Luego, comenzar a evaluar si lo que está atravesando realmente se aleja de lo que sería de esperarse.
6. ¿Qué es lo más efectivo que se puede hacer para ayudar a alguien?
BETTENBERG: Ayuda empezar desde lo que yo llamo las “Tres C”: compasivo, curioso y colaborativo. Comience por expresar lo que observa de manera compasiva: “He notado que últimamente parece más agitado” o “He notado que parece triste. ¿Qué le está pasando?”. Esto abre la puerta sin emitir juicios. La curiosidad es importante y ayuda a evitar los juicios. Si el comportamiento de alguien es diferente—tal vez esté más irritable, estresado o deprimido—, podría ser simplemente que haya tenido un día difícil, un mal viaje al trabajo o que simplemente haya reprobado un examen de matemáticas. Comenzar con una mente abierta y una curiosidad genuina ayuda a establecer un tono de empatía y abre la puerta a la colaboración —la tercera C—. Esto debe ser una conversación, no una situación en la que una persona intente averiguar qué le pasa a la otra para luego decirle qué debe hacer al respecto. Esta es una de las cosas en las que los especialistas entre pares de WellPower se destacan.
TAYLOR: Como uno de especialistas entre pares, no trato de quitar las emociones. Todo es válido, y les digo, “no está solo, yo estoy aquí usted”. A veces una persona necesita a alguien que esté dispuesto a sentarse con ellos antes de necesitar que les den una solución. Y a veces es completamente entendible que estén teniendo estos pensamientos—la vida es difícil, la vida de algunas personas es sumamente difícil. Lo más importante es la presencia, solo estar ahí. Y hacerles saber que no están solos en lo que están sintiendo.
BETTENBERG: Muchas veces se puede ver el alivio que alguien siente cuando se le da permiso de hablar. Su cuerpo cambia. Los hombros bajan, su respiración se calma. Se abren las compuertas– la ira, el trauma, la soledad, los problemas de vivienda, todo lo que hayan estado reprimiendo en su interior sale a la superficie. Esto puede suponer un gran alivio.
Si logran abrirse con usted y compartir lo que están pasando, también puede ser útil reconocerlo y agradecerles su confianza: “Gracias por contármelo. Eso requirió valor. Me daría mucha pena si usted muriera. ¿Cómo puedo ayudarle?” Le está haciendo saber que es importante para usted. Y el lenguaje directo —” Me daría mucha pena si usted muriera”— puede ser muy poderoso, aunque pueda parecer incómodo decirlo en voz alta. A veces, eso es precisamente lo que hace que resuene.
7. ¿Hay algo más que quiere que las personas sepan?
TAYLOR: Me gusta empezar la conversación cada vez que se da la oportunidad, ya que muchas personas todavía no saben cómo abordar este tema. Nadie debería esperar hasta que una crisis se vuelva insoportable antes de que alguien se acerque.
BETTENBERG: Quiero que las personas sepan que todos deben tener un plan de contingencia, en caso uno mismo o alguien más lo necesite. Todos tenemos nuestra salud mental y quizás nos sorprenda cómo algo como los pensamientos suicidades pueden presentarse en momentos de estrés emocional. Por lo cual, es bueno saber que existen recursos como el 988—La línea de Apoyo Mental de Colorado, que opera las 24/7/365 y con la que se puede conectar con una persona real— antes de necesitarlo. Saber a quién llamar o ir durante una emergencia. Y los programas de entrenamiento cómo Programa de primeros auxilios en salud mental son una manera fantástica de construir esas habilidades y también aprender como brindar apoyo en esos momentos.
Y recuerde el apoyo no es solo para la persona en crisis. También es para la persona que se da cuenta y que se preocupa— puede ser muy difícil dar apoyo a una persona en crisis, tómese también un poco de tiempo para ser amable y cuidadoso consigo mismo.
¿Cómo obtener ayuda si tiene pensamientos suicidas?
Si usted o alguien que conoce necesita apoyo urgente, llame, envíe un mensaje de texto o chatee al 988, la Línea de Ayuda para la Salud Mental. En Colorado, también puede acudir a un centro de atención sin cita previa para recibir ayuda inmediata y en persona en caso de crisis. El centro de Denver (administrado por WellPower) se encuentra en 4353 E. Colfax Ave. Encuentre la sede de Colorado más cercana a usted aquí.
Para obtener más recursos sobre la prevención del suicidio, incluida información sobre el programa de WellPower, haga clic aquí o llámenos al (303) 504-7700. Con mucho gusto atendemos a los miembros de Medicaid, y aceptamos una variedad de planes de Medicare y de seguros privados.