Phoenix mantiene las pruebas de su fortaleza cerca.
Dentro de un fólder, tienen guardados certificados, medallas y memorias de distintos capítulos de su vida—recordatorios de que es difícil ver el avance durante momentos en los que se lucha contra los traumas del pasado. Cuando las dudas sobre su persona se hacen más fuertes, Phoenix abre ese fólder y repasa todo lo que ya ha logrado.
“A veces doy un paso atrás y saco este fólder que tengo con todos mis logros pasados, incluso desde la primaria hasta la preparatoria, solo para recordarme: ‘mira todo lo que has logrado’”, dijo Phoenix.
Esa práctica de pausar lo suficiente para reconocer su propio crecimiento refleja en un tema que recorre toda la historia de Phoenix. Su camino no ha sido rápido, sencillo ni lineal. Ha requerido valentía, paciencia, apoyo y la voluntad de seguir intentándolo, incluso cuando el avance parecía irregular. A través de la terapia, la comunidad y el apoyo del programa Emerson St. para adolescentes y adultos jóvenes de WellPower, Phoenix ha aprendido a expresar lo que necesita, a aplicar nuevas habilidades en la vida cotidiana y a seguir avanzando hacia el futuro que desea.
Encontrando el coraje para empezar de nuevo
Phoenix conectó primero con WellPower mientras estaba en Urban Peak, un refugio para adultos jóvenes. En ese tiempo un terapeuta de WellPower estaba disponible para ayudar a los jóvenes recibiendo servicios del albergue a que conectarán con un apoyo para la salud mental.
Incluso empezar terapia tomó tiempo. Phoenix tuvo que aprender no solo a confiar en el proveedor y a sentir comodidad con alguien nuevo, pero también trabajar para aprender a confiar en un proveedor hombre—algo que se sentía imposible en el pasado.
“Para mí, esto fue, en ese momento, un paso muy grande porque nunca había tenido un proveedor hombre antes” dijo Phoenix. “Siempre había pedido proveedores mujeres, ya que gran parte del trauma que viví en mi niñez y adolescencia fue con hombres.”
Lo que ayudó fue el tiempo. Antes de que la terapia empezara Phoenix tuvo la oportunidad de hablar con el proveedor en espacios con menor presión. La confianza creció de manera gradual. Y después de eso Phoenix tomó la decisión de empezar servicios con WellPower.
Esa determinación le ha dado forma al proceso de sanación de Phoenix. Ha seguido adelante a pesar del duelo, el trauma, los desafíos de salud mental y la incertidumbre que puede surgir al intentar imaginar un futuro diferente. Para Phoenix, la sanación no ha significado sentir seguridad ni saber siempre cuál es el siguiente paso. Ha significado decidir, una y otra vez, seguir estando presente.
Un lugar para practicar el hacerse notar
Emerson St. se convirtió en parte importante del proceso. El equipo que brinda apoyo a adolescentes y adultos jóvenes, entre 15 y 26 años, a través de terapia, grupos, psiquiatría, manejo de casos, apoyo en educación y empleo, actividades de prevención y oportunidades para construir comunidad. Para Phoenix, ofreció algo extremadamente personal: un lugar donde el proceso de sanación se podía practicar en relación con otros.
En los grupos y las conversaciones con el personal de Emerson St., Phoenix encontró un ambiente que le dio la bienvenida para aprender, conectar, cometer errores y tratar de nuevo. El espacio se sintió distinto a otros espacios en los que antes habían estado, no porque fuera fácil, pero porque sentía la seguridad suficiente para seguir practicando.
“Emerson simplemente se siente como un lugar mucho más fácil para lograr un mayor avance más rápidamente”, dijo Phoenix. “Creo que es porque sé que todos allí también reciben apoyo para su salud mental. No soy la excepción, ni quién se siente que no entiende las reglas de la casa, por así decirlo”.
En parte, eso se debió al espacio repleto de jóvenes que también entendían los servicios de salud mental, la terapia y el proceso de sanación. Phoenix describió la experiencia compartida de recibir apoyo de WellPower como algo que marcó la diferencia. Le ayudó a crear un sentido de comprensión mutua, reduciendo la sensación de estar sola en lo que estaban atravesando.

Excursiones de Emerson St (izquierda) le han dado a Phoenix recuerdos y confianza para ayudarles en tiempos difíciles. Phoenix guarda los recordatorios que crearon en esas salidas (derecha).
Aprendiendo que sanar no es un proceso linear
Phoenix habla sobre el crecimiento con honestidad. Sabe que el proceso no ocurre de un solo golpe. Incluso en las épocas más favorables, la autocrítica puede reaparecer. Los viejos patrones pueden resurgir. Algunas situaciones no salen como se esperaba. Pero en lugar de ver esos momentos como un fracaso, Phoenix ha aprendido a tomar distancia, reflexionar y preguntarse qué se podría hacer de manera diferente la próxima vez.
“Siento que, en lo que respecta a la salud mental, incluso cuando me encuentro en un mejor estado, es muy fácil caer a veces en ese modo autocrítico”, dijo Phoenix.
Comprender que la sanación puede avanzar, retroceder, dar un giro y volver a avanzar ha ayudado a Phoenix a mantener los pies en la tierra. El avance no se mide únicamente por resultados perfectos. Se mide por la conciencia, la responsabilidad y la capacidad de recurrir a lo que han aprendido.
“Aunque no todo sea perfecto o, aunque a veces tenga que intentarlo varias veces, soy capaz de analizar diferentes situaciones que no salieron como yo quería y, luego, pensar en mejores formas de abordarlas en el futuro”, dijo Phoenix.
Para Phoenix, esto no es resignación. Es motivación. Cada momento difícil se convierte en información. Cada intento imperfecto se vuelve parte de su camino de aprendizaje. Cada vez que practica una nueva habilidad, fortalece su confianza en que podrá manejar lo que venga después en situaciones de la “vida real”.
Llevar las lecciones a la vida cotidiana
Las lecciones que Phoenix ha aprendido en Emerson St. no se quedan solo dentro del programa. Las lleva a sus relaciones, a la escuela, al trabajo y a nuevos entornos. En sus relaciones, Phoenix dijo que aplicar esas lecciones todavía puede sentirse como un “trabajo en curso”, pero las herramientas están ahí. Reflexiona sobre las conversaciones con el personal, recuerda lo que practicó y utiliza esos momentos como guía.
“Incluso cuando no estoy con las personas de Emerson St. ni en un grupo, sigo pensando en las habilidades que aprendí con Emerson y las aplico”, dijo Phoenix. “He aprendido que puedo tener relaciones sanas con las personas, especialmente con mi pareja, aunque no sea perfecto o, aunque a veces me tome varios intentos para hacer algo bien”.
Actualmente, Phoenix también está aplicando esas lecciones en un programa de capacitación profesional, al que describió como “algo a lo que me está costando más adaptarme que a Emerson St.”. En lugar de tomar esa incomodidad como una señal para detenerse, Phoenix se ha estado recordando que Emerson St. le ayudó a aprender: el crecimiento a menudo requiere ir más allá de lo que nos resulta familiar.
“Sigo recordándome, gracias a Emerson, a veces necesito esforzarme por salir de mi zona de confort”, dijo Phoenix. “No siempre me resulta fácil, y a veces sigo teniendo dificultades, pero ahora también me siento con mucha más seguridad en mi capacidad para manejar mi propia vida, mi trabajo, mis estudios y mis relaciones”.
Ese sentimiento captura el poder silencioso de la historia de Phoenix. La sanación no se trata únicamente de lo que ocurre en una sala de terapia o durante una sesión grupal. Se trata de lo que una persona lleva consigo después: la autoconciencia, las habilidades de afrontamiento, la confianza y la seguridad en sí misma que pueden aplicarse en nuevos entornos y ante nuevos desafíos.

Con tiempo, dedicación y el apoyo de los servicios de salud mental de WellPower, Phoenix ha podido aplicar lo que ha aprendido en diversas relaciones, incluida la que mantiene con su pareja.
Avanzado con esperanza
El camino de Phoenix aún está en desarrollo. Están trabajando para conseguir empleo, seguir con su educación, alcanzar metas creativas (como publicar su poesía) y desarrollar un sentido más sólido de en quién se están convirtiendo. También están aprendiendo a valorar lo que ya han superado y logrado.
En Emerson St., Phoenix encontró el apoyo que le ayudó a poner en práctica esas lecciones en la vida real. Pero el corazón de la historia le pertenece a Phoenix: su determinación para volver a empezar, su sabiduría al comprender que la sanación no avanza en línea recta y su valentía para seguir aplicando lo que ha aprendido más allá de los límites del programa.
Cuando Phoenix abre ese fólder de logros, no solo está mirando hacia atrás. Está viendo la evidencia de que ha seguido adelante antes y de que puede seguir adelante ahora.