¿Ahora todo es “trauma”? La opinión de una terapeuta de WellPower

Al pasar tan sólo unos minutos en Internet para encontrarse la palabra “trauma” en todas partes. Un mal corte de cabello es traumático. Olvidar la cartera en casa es traumático. Una conversación incómoda fue traumática. En muchos rincones de Internet, el lenguaje de la salud mental se ha convertido en una forma habitual de referirse al malestar, el estrés y la frustración.

En WellPower, comprendemos por qué se ha producido ese cambio. Cada vez más personas tienen un lenguaje para expresar lo que sienten. Cada vez más personas están dispuestas a hablar abiertamente sobre su vida emocional. Cada vez más personas reconocen que las experiencias dolorosas pueden dejar secuelas duraderas. Se trata de un avance importante.

Pero ese avance tiene otra cara. Cuando el trauma se convierte en una palabra de moda que sirve para todo, puede desvanecer la línea entre la angustia común y el trauma real. Eso no significa que las dificultades cotidianas no sean importantes. El estrés, la decepción y los conflictos pueden ser profundamente dolorosos y merecen apoyo. Aun así, el trauma tiene un impacto específico.

Como explicó Dulcie Austin, LCSW, LAC, directora de programas de WellPower, en una entrevista reciente: “No se trata sólo del evento”. Menciono que en su lugar, se trata de cómo una experiencia afecta al sistema nervioso y a la sensación de seguridad. Dos personas pueden pasar por el mismo evento y tener reacciones muy diferentes. “Para una persona, puede que sólo sea estresante”, afirmó Austin. “Para otra, puede ser traumático”.

¿Qué significa realmente “el trauma”?

“El trauma implica una experiencia o una serie de experiencias que abruman la capacidad de una persona para afrontarlas y que pueden hacer que se sienta impotente o insegura, y a veces incapaz de procesar lo ocurrido”, explicó Austin.

Puede provenir de un suceso, como un accidente, una agresión o una emergencia médica. También puede ser consecuencia del estrés crónico, el abandono, el maltrato o la exposición repetida al peligro. El trauma puede afectar a la forma en que una persona piensa, siente, se relaciona con los demás y se desenvuelve en el mundo.

“Puede alterar la forma en que una persona piensa, siente o reacciona mucho tiempo después de que el suceso haya concluido”, señaló Austin. “A veces es evidente. Otras veces sale a la luz años más tarde, tras un nuevo factor estresante, un cambio vital o una comprensión más profunda del pasado”.

Por qué cada vez más personas utilizan este término

El uso cada vez más frecuente de la palabra “trauma” no siempre es negativo. En muchos sentidos, refleja una cultura más saludable en torno a la salud mental. La gente es más consciente del trauma y se siente más cómoda hablando de él que en cualquier otro momento de la historia.

“Como sociedad, somos mucho más conscientes de lo que es el trauma”, afirmó. “La pandemia desempeñó un papel fundamental en ese cambio. Para muchas personas, la COVID-19 alteró su sensación de seguridad, estabilidad y conexión”.

Una mayor concienciación ayuda a las personas a reconocer que el dolor emocional es real. También reduce la vergüenza. Para algunos, el simple hecho de darse cuenta de que “es posible que tenga algún trauma, quizá deba hacer algo al respecto” es el primer paso hacia la recuperación.

Cuando la concienciación se convierte en una simplificación excesiva

El riesgo es que cuando el lenguaje relacionado con el trauma se utiliza de forma tan imprecisa que minimiza lo que los supervivientes de un trauma viven a diario. Austin señaló que, cuando las personas utilizan el término con demasiada ligereza, “pueden difuminar la distinción entre angustia y trauma”. Frases coloquiales como “eso me provocó un TEPT” o “estoy traumatizado” pueden parecer inofensivas, pero pueden dificultar que las personas comprendan en qué consisten realmente los trastornos relacionados con el trauma.

“Pueden minimizar los efectos muy reales y, a menudo, graves que el trauma tiene en la vida de las personas”, afirmó. “El TEPT es un diagnóstico específico con criterios concretos. No todas las personas que sufren un trauma desarrollan TEPT, y no toda reacción emocional intensa es una señal de trauma”.

Un profesional clínico puede ayudar a analizar síntomas como la evitación, la disociación, los trastornos del sueño, las respuestas de sobresalto exageradas y los pensamientos intrusivos para comprender lo que está ocurriendo. Un lenguaje preciso sobre la salud mental y las emociones no invalida las dificultades de nadie; por el contrario, ayuda a garantizar que las personas que han sufrido un trauma sean comprendidas y reciban apoyo.

Cada experiencia es personal

Una de las cosas más importantes en las que hacemos hincapié en WellPower es que el trauma es profundamente individual. Nadie más puede decidir si una experiencia fue traumática para usted.

“Su historia de trauma es su historia”, afirma Austin. “Es suya y nadie puede decirle si es traumática o no”.

Un mismo evento puede percibirse de forma diferente en función de la historia personal de cada uno, su red de apoyo, su identidad y su sensación de seguridad. Por eso, la atención informada sobre el trauma parte de la curiosidad y el respeto. En lugar de preguntar: “¿Qué le pasa?”, preguntamos: “¿Qué ha ocurrido y cómo podemos ayudarle?”.

Este enfoque reconoce que las personas son las expertas en su propia experiencia vivida. También da cabida a aquellas personas que no están seguras de si lo que han vivido “aporta”. Si algo sigue afectando a sus relaciones, a su sueño, a su cuerpo o a su sensación de paz, vale la pena hablar de ello.

El trauma no es solo emocional

El trauma no reside únicamente en la memoria. También puede manifestarse en el cuerpo y mantener al sistema nervioso atrapado en respuestas de “lucha, huida, paralización o sumisión”. Cuando el cuerpo permanece en estado de alerta máxima durante demasiado tiempo, esa respuesta al estrés puede afectar al sueño, la digestión, la concentración, el estado de ánimo y la salud física. Austin lo describió como “estar sentado en la entrada de su casa durante días con el motor del carro dando revoluciones constantemente”, hasta que el cuerpo empieza a fallar.

Las personas pueden sentirse constantemente tensas sin saber por qué. Es posible que eviten ciertos lugares, alimentos, prendas de vestir o situaciones porque su cerebro los ha asociado silenciosamente con el peligro. Esta es una de las razones por las que el trauma puede resultar tan confuso. Una persona puede creer que ha superado la situación, solo para darse cuenta más tarde de que su mente y su cuerpo siguen protegiéndola de algo que aún no se ha resuelto.

Cómo apoya WellPower la recuperación

En WellPower, nuestro enfoque basado en el trauma se fundamenta en la seguridad, la confianza, la transparencia, la libertad de elección, la colaboración y el empoderamiento.

“La atención basada en el trauma consiste en reconocer lo común que es el trauma y lo profundamente que puede afectar a las personas”, afirma Austin. “No esperamos que las personas cuenten todos los detalles de su historia de inmediato. De hecho, el tratamiento del trauma suele ser más eficaz cuando avanza al ritmo de la persona. Queremos iniciar en base de que las personas se sientan respetadas y comprendidas”.

Nuestros profesionales clínicos se centran en lo que más está afectando a la persona en este momento, ya sean pesadillas, ansiedad, depresión, ataques de pánico, consumo de sustancias o dificultades para desenvolverse día a día. Ofrecemos tratamiento del TEPT basado en el enfoque del trauma, EMDR y apoyo coordinado en salud mental para adultos, niños y adolescentes. Queremos que las personas sepan que no tienen que demostrar su trauma para recibir apoyo.

“No tiene que justificar su trauma con nosotros”, afirmó Austin. “Si está pasando por dificultades, podemos ayudarle a comprender lo que está viviendo y ponerle en contacto con la atención más adecuada».

Entonces, ¿todo es traumático hoy en día? No. Pero el hecho de que tanta gente se plantee esta pregunta nos indica algo importante. Nuestra cultura está prestando atención al trauma de una forma nueva. Esa visibilidad puede generar confusión, pero también puede abrir puertas. Puede ayudar a las personas a sentirse menos solas. Puede reducir el estigma. Puede animar a alguien que lleva años cargando con el dolor a dar el paso y pedir ayuda por fin.

En WellPower creemos que ambas cosas pueden ser ciertas a la vez: el lenguaje en torno al trauma debe ser reflexivo y preciso, y más personas merecen recibir apoyo sin sentir vergüenza.

Austin lo resumió así: “Hay más personas conscientes del trauma y que reciben tratamiento para ello que en cualquier otro momento de la historia”. Si la palabra “trauma” aparece en todas partes en su vida y no sabe muy bien qué pensar al respecto, no tiene por qué averiguarlo solo. La sanación comienza por ser escuchado, creído y apoyado.

Póngase en contacto con nosotros

Para quienes se preguntan por dónde empezar, dar el paso no requiere encontrar las palabras perfectas. No necesita un diagnóstico para pedir ayuda. No necesita saber si su experiencia se clasifica como “trauma grave”, “trauma leve” o TEPT. Puede empezar diciendo que le ha pasado algo, que no se siente usted mismo o que su vida le ha resultado más difícil desde un determinado evento o periodo de tiempo.

WellPower puede ayudarle a dar los primeros pasos para acceder a los servicios de salud mental adecuados que le ayuden en su proceso de recuperación. Llámenos al (303) 504-7900 o visite wellpower.org/appointment para comenzar a recibir los servicios. Si usted o alguien que conoce se encuentra en una situación de crisis, llame o envíe un mensaje de texto al 988 o visite chat.988lifeline.org para recibir asistencia inmediata en caso de crisis, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.


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