Puntos Claves
- Los bebés, niños pequeños, y niños de prescolar pueden padecer dificultades con su salud mental, aunque todavía no cuenten con las palabras para explicar lo que están sintiendo.
- El programa de WellPower’s Right Start para Salud Mental Infantil da apoyo a las personas embarazadas y familias con niños desde su nacimiento hasta los cinco años mediante terapia, apoyo en la crianza, grupos y cuidado personalizado para cada familia.
- La terapia para niños pequeños normalmente incluye a los cuidadores, ya que las relaciones fuertes, corregulación y reparación ayudan a los niños a manejar el estrés, comportamiento y emociones.
- El apoyo personalizado puede ayudar a las familias a entender lo que el niño está comunicando y adaptar las estrategias de crianza a las necesidades del día a día, para así construir confianza con el tiempo.
Cuando las personas piensan en terapia, quizás se imaginen a alguien sentado frente a un terapeuta, hablando sobre sus pensamientos, sentimientos y experiencias. Sin embargo, la terapia se ve diferente cuando la persona recibiendo el apoyo es un bebé, niño pequeño o niño de edad prescolar. Los niños pequeños quizás no tengan las palabras para explicar lo que están sintiendo, pero ellos se comunican a través de los hábitos de sueño, juegos, estado de ánimo, comportamiento, síntomas físicos y la forma en la que conectan con sus cuidadores.
Ahí es donde entra en juego Right Start para la salud mental infantil. Right Start le brinda apoyo a las personas embarazadas y a las familias con niños desde el nacimiento hasta los 5 años, cuando existen inquietudes respecto a las emociones, el comportamiento o el desarrollo del niño, o cuando la crianza resulta difícil. Las familias del condado de Denver, o aquellas que puedan asistir a los servicios en el Campus Dahlia para la Salud y el Bienestar (Dahlia Campus for Health & Well-Being) pueden ponerse en contacto con un equipo que trabaja específicamente con bebés, niños pequeños, preescolares y sus cuidadores.
Los servicios de Right Start están basados en un enfoque que toma en cuenta el trauma, se centran en las relaciones y se diseñan en función de las necesidades de cada familia. El equipo ofrece terapia infantil y familiar, psicoterapia entre padres e hijos, terapia de interacción entre padres e hijos, el programa “Círculo de seguridad” (“Circle of Security”) para padres, grupos para padres e hijos, gestión de casos para las familias inscritas, evaluación psiquiátrica y, cuando sea necesario, servicios en el hogar o en la comunidad.
Para la Dra. Michelle Roy, PhD, IECMH-E, directora del programa “Right Start para la salud mental infantil” de WellPower, una de las nociones más erróneas es que los bebés y los niños pequeños no tienen salud mental. “Los niños pequeños pueden tener y de hecho tienen salud mental, así como desafíos relacionados con ella”, afirmó la Dra. Roy.
Cómo es la terapia para los niños pequeños y sus familias
La terapia para niños muy pequeños no suele consistir en que un niño este en una sala a solas con un terapeuta y le explique qué le pasa. Los bebés y los niños pequeños aún están desarrollando las habilidades que necesitan para nombrar sus sentimientos, comprender sus experiencias y manejar el estrés. Su sistema de apoyo más importante es su relación con un cuidador.
“En el caso de los niños pequeños, aunque tal vez no cuenten con las palabras para expresárnoslo, nos están comunicando lo que ocurre a través de sus comportamientos, estados de ánimo y juegos”, señaló la Dra. Roy. “No trabajamos únicamente con los niños por sí solos. Facilitamos una relación sana con su cuidador para apoyarlos en lo que pueda representar un desafío para el sistema familiar”.
En la práctica, la terapia suele incluir tanto al niño como al cuidador. Un terapeuta puede observar cómo se relacionan entre sí el padre o la madre y el niño, ayudar al cuidador a darse cuenta de lo que el niño podría estar comunicando y apoyar a la familia en el desarrollo de habilidades que hagan que la vida cotidiana se sienta más manejable. Right Start también brinda apoyo a las familias durante el embarazo y el período posparto, que pueden ser momentos importantes para prepararse para la crianza, generar redes de apoyo y abordar tempranamente las preocupaciones relacionadas con la salud mental.
¿Qué hay que entender sobre la salud mental en niños pequeños?
Una forma de entender la salud mental en la niñez temprana es pensar cómo los niños pequeños crecen, conectan y aprenden a manejar sus sentimientos con los adultos en los que confían. La Dra. Roy describe una salud mental buena para un niño pequeño en ser capaz de “crecer bien y amar bien”. Eso incluye el desarrollo a través de varias áreas de su vida, conexión con sus cuidadores y aprender regulación emocional en el contexto de una relación.
Esto no significa que cada berrinche, cada dificultad para dormir o cada día difícil sea una señal de que algo anda mal. Los años desde el nacimiento hasta los 5 años están llenos de cambios rápidos. Muchos comportamientos pueden ser típicos del desarrollo y, aun así, resultar abrumadores para la familia. “El hecho de que digamos que algo es esperado en el desarrollo de un niño no significa que sea fácil”, señaló la Dra. Roy.
Las familias pueden beneficiarse del apoyo cuando los síntomas o comportamientos parecen salirse de lo esperado para la edad del niño, después de un evento aterrador o traumático, o cuando un cuidador se siente agotado, abrumado o inseguro sobre cómo ayudar. En el caso de los bebés que aún no tienen palabras, los terapeutas prestan atención a otras formas de comunicación, como el llanto, el sueño, la alimentación, los síntomas físicos, el comportamiento y, a medida que los niños crecen, el juego.
La autorregulación del cuidador es otro aspecto central de la salud mental en la primera infancia. Los niños pequeños no aprenden a calmarse por sí solos. Aprenden a través de la corregulación, que ocurre cuando un adulto de confianza les ayuda a manejar emociones intensas y a desarrollar gradualmente sus propias habilidades.
Por supuesto, todo cuidador pierde la calma en algún momento. Right Start no aborda la crianza como una prueba que alguien debe pasar a la perfección. En cambio, el programa puede ayudar a las familias a comprender el proceso de reconciliación: volver a estar juntos después de un incidente, nombrar lo que sucedió, pedir disculpas, reconocer cómo afectó al niño y elaborar un plan para actuar de manera diferente la próxima vez.
¿Por qué el apoyo personalizado puede hacer la diferencia?
Muchos cuidadores están rodeados de consejos de crianza que vienen de las redes sociales, libros, videos o cursos en línea. Algunos pueden ser de ayuda, especialmente si está basado en el desarrollo del niño. Pero hasta los mejores consejos pueden quedarse cortos si se presentan como algo que puede funcionar para todos por igual.
De acuerdo con la Dra. Roy, el apoyo a la salud mental individualizado para cada familia crea espacio para hacer distintas preguntas: ¿Cómo se ve esto para Ud.?
Todas las familias tienen distintas situaciones de vivienda, horarios de trabajo, valores culturales, sistemas de apoyo, factores que generan estrés, historias y necesidades. Una estrategia que funciona bien con una familia quizás no funcione con la realidad de otra familia.
“Queremos poder reflexionar junto a usted sobre cuáles son esas situaciones estructurales únicas en las que se encuentra, las situaciones sociales en las que participa, los desafíos que enfrenta personalmente y dentro de su sistema familiar, y cómo podemos adaptar lo que sabemos que es efectivo para usted”, dijo la Dra. Roy.
Ese enfoque individualizado puede ser especialmente útil para los padres que están tratando de criar a sus hijos de manera diferente a como ellos mismos fueron criados. Right Start puede ayudar a los cuidadores a encontrar un equilibrio que respalde las emociones de los niños y al mismo tiempo que ayude a cumplir con las expectativas en el hogar, la escuela y la comunidad.
También puede ayudar a las familias a perseverar en el cambio y darle el tiempo suficiente para ver qué es lo que está funcionando. Muchas familias acuden en busca de ayuda después de haber luchado durante algún tiempo, y es comprensible que deseen una solución rápida. Sin embargo, el cambio duradero suele llevar tiempo. Los profesionales clínicos de Right Start pueden ayudar a las familias a ir más allá de los síntomas, poner en práctica nuevas herramientas, resolver lo que les resulta difícil y reconocer las fortalezas que ya están presentes.
Con el tiempo, esto puede cambiar la forma en que las familias se relacionan entre sí. La Dra. Roy señaló que, en Right Start, con frecuencia se observa que los cuidadores reportan una mayor confianza, que los síntomas de los niños disminuyen y que las relaciones se fortalecen.
“Lo que realmente queremos ver es que el sistema familiar se sienta lo suficientemente fuerte como para manejar los desafíos a medida que surjan”, afirmó.
Para las familias, eso puede significar más confianza, más comprensión y más alegría en las interacciones cotidianas. Right Start ayuda a las familias a aprovechar lo que ya está funcionando, abordar lo que les resulta difícil y fortalecer las relaciones que ayudan a los niños pequeños a crecer.
Para programar una primera cita para usted, su hijo o un ser querido, contáctenos llamando al (303) 504-7700 o visite wellpower.org/appointment.